El cuarto paso: sé un nadie.
Cuando empiezas a pensar que eres alguien, te bloqueas; así, el amor no puede fluir.
El amor fluye solo de los que no son nadie.
El amor mora solo en el nada.
Cuando estás vacío, está presente el amor.
Principios de la Lógica Humanística
El cuarto paso: sé un nadie.
Cuando empiezas a pensar que eres alguien, te bloqueas; así, el amor no puede fluir.
El amor fluye solo de los que no son nadie.
El amor mora solo en el nada.
Cuando estás vacío, está presente el amor.
El amor es el encuentro, el encuentro orgásmico, entre la muerte y la vida.
Si no conoces el amor, te dejarás escapar el sentido de la vida.
Has nacido, has vivido, estás muerto… pero has fallado.
Te has dejado escapar ese espacio que existe en el medio: ¡el amor!, este intervalo es la cima más alta.
Estos son los cuatro peldaños hacia el amor.
El segundo paso hacia el amor es aprender a transformar tus venenos en miel...
Mucha gente ama, pero su amor está profundamente contaminado por venenos: desde el odio a los celos, de la rabia a la posesividad.
¡Tu amor está circundado por mil y un venenos!
El amor es algo delicado: piensa en la rabia, el odio, la posesividad, a los celos... ¿cómo podrá sobrevivir el amor?
En primer lugar, la gente se mueve en la cabeza y olvida el corazón: la mayoría de la gente lo hace.
Nunca como en esta época es importante amar.
Porque cuando amamos de verdad, llegamos a conocernos más profundamente a nosotros mismos y a los demás.
El cuerpo puede ceder a los achaques de la edad, pero nuestro espíritu, cuando ama, o mejor cuando sabe amar – siempre libre – nos permitirá librarnos del ciclo infernal de los imprevistos en que generación tras generación el ser humano reitera los mismos errores.
Si bien los pensamientos se repiten idénticos en la vida de los hombres, existe una entidad capaz de cambiar los destinos: ¡es Amar!
Pero se debe entender cómo.
Se nos ha preguntado: "Querría saber, ¿cuántos sois los que escribís sobre el Profetismo Moderno? Además, querría preguntaros: ¿es posible aclarar el concepto de amor, dado que habláis de él en todos los artículos?"
R. Empiezo diciéndote que somos: ¡Uno, ninguno, cien mil! Como diría el gran Pirandello.
Pero hablemos del amor ahora, es más importante.
La vida es una oportunidad: no tiene ninguna meta.
Es el terreno en el que florecen las rosas del amor.

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