"¡Yo que no soy Nadie, así os hablo!", ahora ha llegado el momento de explicaros porqué me declaro un "Nadie".
Los deseos son sueños, no son realidad.
No puedes realizarlos y tampoco puedes reprimirlos: para que tú puedas realizar una cosa es necesario que sea real y también para poder reprimirla debe ser real.
Solo las necesidades pueden ser realizadas o pueden ser reprimidas.
Los deseos no pueden ni ser realizados ni ser reprimidos.

